Diciembre en Colombia es pura
velocidad: clima que cambia cada dos horas, trayectos eternos, viajes de último
minuto y una agenda social que no entiende de pausas. En medio de esa maratón,
hay un ritual que se repite: cambiar el look para recibir el Año Nuevo. Lo que
pocos saben es que ese “retoquito inocente” puede acumular un nivel de daño que
sí o sí se refleja en enero.
De acuerdo con hallazgos del
Dyson Global Hair Study,[1] un análisis a más de
23.000 personas en el mundo, 7 de cada 10 personas perciben daño en su pelo,
pero la mayoría no identifica correctamente la causa. Esta temporada exige más del pelo de lo que
solemos asumir. Con base en hallazgos científicos y comportamientos de uso,
estas recomendaciones sintetizan lo esencial para minimizar el daño sin
renunciar al styling de fin de año.
1. Si vas a tinturarte,
planea
Entre agendas apretadas y
citas disponibles a última hora, muchos terminan sometiendo el pelo a procesos
químicos demasiado cerca del 31.
- El pelo recién tinturado pierde humedad
y se vuelve más susceptible al quiebre.
- Evita acumular procedimientos intensos
en un margen tan corto: el pelo necesita margen para recuperarse.
2. El calor extremo es el
principal responsable del daño… aunque no siempre se nota
El Dyson Global Hair Study
encontró un patrón común: el calor excesivo deteriora la fibra capilar desde
adentro, incluso antes de que haya señales visibles.
- Muchos confunden ese daño profundo con
frizz, caspa o caída, cuando el problema real es microscópico.
- Mantener el calor bajo control hace una
diferencia medible: estudios de Dyson muestran que limitar las
temperaturas puede reducir hasta 50 % del daño térmico.
3. Gel, laca y ceras:
aliados… hasta cierto punto
No se trata de dejar de
usarlos, sino de entender cómo interactúan con el calor.
- Los fijadores pueden endurecer la hebra
y volverla más frágil si se aplica calor inmediatamente después.
- Evita retocar con herramientas térmicas
sobre producto seco.
- Lava con más frecuencia si hay sudor o
clima húmedo; diciembre es el mes donde más residuos se acumulan.
Dato que pasa desapercibido: los
hombres reportan menos preocupación por el daño capilar, pero también son
quienes menos protección térmica utilizan.
4. Los factores externos
importan
El cambio constante entre
frío andino, humedad caribe y clima seco afectan la estructura del cabello más
de lo que se cree.
- Sol, agua, sudor y viento generan estrés
acumulado.
- Aumenta la hidratación y usa protección
térmica, sobre todo si viajas.
La investigación de Dyson se
centra desde hace años en desarrollar tecnologías que limiten el calor extremo
sin sacrificar resultados. De ahí avances como el uso del efecto Coanda o el
alisado con chorros de aire, diseñados para moldear el pelo sin llevarlo a
temperaturas agresivas.
Los looks de fin de año van y vienen. Lo que permanece es la forma en que tratamos la fibra capilar mientras los hacemos posibles. Con un poco de planificación y decisiones informadas, es completamente viable disfrutar del styling de diciembre sin empezar enero en modo “reparación urgente”.





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