La profesión docente enfrenta una crisis global sin precedentes. La UNESCO advierte que para 2030 solo 78 de 197 países tendrán suficientes maestros para garantizar la educación primaria universal. América Latina no es la excepción, con proyecciones que señalan la necesidad de millones de educadores adicionales en la próxima década.
En el marco del Día del Maestro en Colombia, que se conmemora cada 15 de mayo, un estudio conjunto entre el Politécnico Grancolombiano y la Universidad de La Sabana, liderado por el docente Jaime Castro de la Escuela de Educación e innovación, revela que el bienestar docente está siendo fuertemente afectado por la sobrecarga laboral y la falta de apoyo institucional, sumado a todos los efectos de la pandemia, poniendo en estado crítico la permanencia en la profesión y la calidad educativa del país.
Los hallazgos son claros: el bienestar docente no depende solo del compromiso personal de cada maestro, sino de las condiciones institucionales, sociales y culturales que rodean su trabajo. “Cuidar a quienes enseñan es cuidar el futuro del país”, afirmaron los investigadores. “Nuestro estudio muestra que el bienestar docente debe entenderse como un fenómeno sistémico, no individual. Los maestros necesitan apoyo real, no únicamente reconocimiento simbólico”.
¿Qué está afectando a los docentes?
La falta de docentes no es solo un fenómeno solo internacional. Colombia también enfrenta una disminución progresiva en la permanencia y motivación de maestros en todos los niveles educativos. Los problemas que afectan a los docentes son múltiples y se interconectan, generando un círculo vicioso que desmotiva y aumenta la deserción profesional:





















