Los colombianos han comprado en línea a unos niveles históricos en esta primera mitad del 2026, alcanzando cifras que no se veían desde hace siete años, pero los montos de dichas compras han disminuido también.Podría ser una señal de alarma en la economía local, pero está lejos de serlo.
El más reciente Informe Trimestral de Comercio Electrónico de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) informó que durante el primer trimestre, el número de transacciones digitales alcanzó la cifra histórica de 186,35 millones de operaciones, lo que representa el nivel más alto registrado para un primer trimestre desde el 2019.
La gran particularidad es que, mientras el volumen de órdenes de compra se expande de forma acelerada, el valor corriente total de las ventas en línea creció a un ritmo más moderado del 14,5 %, ubicándose en 39,37 billones de pesos. Aunque parezca un síntoma económicamente preocupante, es más bien el reflejo de una maduración estructural impulsada por los nuevos hábitos del consumidor colombiano.
“El hecho de que los colombianos compren con mayor regularidad pero por montos individuales más bajos demuestra que el comercio electrónico ya es una infraestructura básica y cotidiana de consumo masivo del país”, señala Janeth Rodríguez, VP Revenue para Infobip en LATAM.
Para entender esta transformación en el mercado hay que ver el comportamiento del ticket promedio de compra en línea. Los datos de la CCCE revelan que el valor promedio de las transacciones en el primer trimestre de 2026 se situó en 211.292 COP corrientes. Si se analiza la perspectiva histórica, este monto evidencia una reducción acumulada del 38% en comparación con los periodos previos a la pandemia, cuando el ticket promedio alcanzaba los 341.119 COP.





















