En medio del debate nacional sobre seguridad, empleo y crecimiento económico de cara al próximo cuatrienio, expertos en educación advierten que uno de los principales desafíos estructurales de Colombia sigue pasando desapercibido: la crisis de la educación media. Este panorama enfrenta un reto social y económico para los millones de jóvenes en el país. En ese sentido, la Alianza por la Educación Media (ATEM) identificó tres desafíos prioritarios que Colombia deberá enfrentar para fortalecer la permanencia, la calidad y la pertinencia de la educación media en los próximos años:
· Permanencia y cobertura educativa: actualmente, solo uno de cada dos jóvenes en edad de cursar educación media se encuentra escolarizado en ese nivel y cerca del 45 % de quienes ingresan a primero no logran llegar a grado 11. A esto se suma una fuerte desigualdad territorial: mientras algunas Entidades Territoriales Certificadas alcanzan coberturas cercanas al 80 %, otras apenas llegan al 10 %.
· Calidad y trayectorias integrales: únicamente 13 de cada 100 estudiantes que ingresan al sistema educativo logran graduarse desarrollando competencias básicas de manera integral. Las brechas regionales profundizan aún más el panorama: mientras municipios como Envigado y Sabaneta registran trayectorias educativas integrales cercanas a 40 de cada 100 estudiantes, en territorios como Chocó y Vichada la cifra se reduce a apenas uno de cada 100.
· Fortalecimiento institucional y pertinencia territorial: ATEM advierte que muchas Secretarías de Educación no cuentan con equipos técnicos especializados ni con capacidades suficientes para responder a las necesidades específicas de la educación media. Esto limita la planeación territorial, el acompañamiento a las instituciones educativas y la implementación de políticas sostenibles, especialmente en zonas rurales y territorios con mayores brechas sociales.





















