1.- Que cada ser humano y cada metro o pedazo de mundo, recibe el influjo de todos, porque todos dependemos de todos, es una reflexión y enfoque que en cualquier lugar de nuestro planeta y por cualquiera de los seres humanos, puede sustentarse y defenderse, cuando se enfoca la realidad que define y determina el comportamiento, así como la perspectiva que insinúa y califica cada acto, hecho o acontecimiento que se suceda en cualquier latitud y longitud de nuestro entorno o en la ubicación de quien reciba ese impacto, porque bien se halle : frente al mar, sobre una montaña ,en una gran selva o en el más despoblado desierto. Lo cierto y evidente, es, que hay: reglas, normas y procedimientos, que inciden y repercuten en todos, inexorablemente. Y, eso lo captamos y diariamente lo registramos en las zonas de frontera, porque lo que ocurre en un lado, tiene su influjo en el otro, dentro de esa constante e influjo de todo lo que es, así, como-igualmente - incide: la dualidad de lo alto con lo pequeño, lo fuerte con lo frágil o débil, lo bueno con lo malo, etc.
Y, cuando se trata de: pueblos, países, naciones o Estados, la ocurrencia o situación es la misma, no obstante: los límites, las diferenciaciones en avances o retrocesos, que también surgen o aparecen, dentro del desenvolvimiento que va gestando: la evolución o la involución, que toda sociedad de seres humanos, en su historial: desarrolla.
2.-Por eso, imaginar o creer, que lo que está ocurriendo en Venezuela, no tiene efectos en Colombia y más o especialmente en las fronteras, es no comprender la correspondencia o colateralidad de cada actuación y la dependencia o sujeción que ante lo general tiene lo particular, como es el caso : de las diferencias de gobierno y el de las Áreas o Zonas dependientes de los Centros, desde donde opera y se administra mayormente el Poder, el concepto de Soberanía ,y, los pasos hacia adelante o hacia atrás, de las comunidades y las repercusiones de los actos individuales o de grupo, que brotan o se insinúan, constantemente.
3.- Infortunadamente, esa correlación de fuerzas y de expectativas, ambiciones o deseos, dentro de la idea o iniciativa de ir superando instancias en el proceso evolutivo o involutivo – como a veces acontece – despierta y da origen, a : tesis , supuestos, doctrinas y propósitos, que a su vez, dan paso a : movimientos, choques y nuevas visiones, que igualmente facilitan la composición de grupos o núcleos, de diferente composición y conformación, que provocan : revueltas ,luchas y revoluciones, porque se aumenta o agiganta el deseo y anhelo de que otros, también compartan esos mismos designios. Situación que salvo, una aceptación general y democráticamente alcanzada y respaldada, solo introduce más divisiones, tal como es constatable con los pareceres que para la mejor conducción de los pueblos y las sociedades, registra el recuento de lo que ha sido nuestra Vida Planetaria, como relatan: sociólogos, filósofos, políticos e historiadores, en el complejo y difícil desenvolvimiento, del ser humano, sobre la Tierra. Por eso y porque todos estamos -inexorablemente - vinculados al ciclo de los diarios acontecimientos, nada mejor y obligante, que comprender el grado de responsabilidad, al dar apoyo o no, a lo que suceda o se presente a nuestro lado o a la distancia, porque querámoslo o no, esa actuación, esa conducta, esos simples actos , trascenderán y se sumarán, hasta producir: comportamientos y acciones que favorecerán o afectarán, el desenvolvimiento general. Y, con él, a lo más aceptado o meritorio, que registran y divulgan: las mayorías.
De ahí, que, obrar con la verdad, ir con lo justo y propender por el bien general y en provecho de toda la humanidad, es lo procedente. Lo complejo y difícil, es: Saber distinguir lo bueno de lo malo-de lo que se anhela o persigue- para obrar con tino y en sana consecuencia –con lo ideal - para que los efectos: mejoren y amplíen la noción y el real beneficio, de lo obtenido y aceptado: mayoritaria y democráticamente, en todo el mundo.





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