El Grupo de Acción Unificada para la Libertad
Personal (Gaula) de La Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc), sigue en marcha
con las acciones preventivas y operativas encaminadas a contrarrestar el delito
de la extorsión en sus diferentes modalidades, invitando a la comunidad en
general en no acceder a las pretensiones económicas o materiales de los
extorsionistas.
Dentro del trabajo investigativo y de
acercamiento con la comunidad se ha encontrado que recientemente se han
registrado casos en los cuales algunas personas han sido contactadas vía
telefónica por desconocidos, quienes haciéndose pasar por integrantes de bandas
delincuenciales o criminales, les exigen la consignación de determinadas sumas
de dinero o en su defecto la compra de diferentes elementos.
Dentro del seguimiento realizado a este tipo
de extorsiones, se ha evidenciado que se trata de extorsiones carcelarias. Esta
es una de las modalidades extorsivas más frecuentes y comunes a nivel nacional
y, como su nombre lo indica son realizadas desde centros penitenciarios y
carcelarios. Su objetivo no es otro que intimidar a sus víctimas mediante
llamadas a teléfonos fijos o celulares.
Las características de estas extorsiones son
específicas. Quienes realizan la llamada comienzan a identificarse como
integrantes de las bandas criminales de los “Rastrojos” ó el “Clan Úsuga”, para
intimidar a sus víctimas de manera inmediata. Posteriormente, las citan a
reuniones en sitios aparentemente de injerencia de estos grupos criminales, con
el fin de generar credibilidad ante la persona que recibe la llamada.
Otro aspecto importante son las exigencias
realizadas por los delincuentes, quienes disfrazan la exigencia económica con la
petición de objetos de difícil consecución para un ciudadano del común.
Dentro de las exigencias realizadas está la
compra de teléfonos celulares, radioteléfonos, munición, uniformes, pasajes
terrestres, medicamentos de uso restringido, entre otros. Pero siempre, el
costo de estos elementos es equivalente al pago económico a realizar.
Posteriormente, proceden a decirle a la víctima
que esté pendiente ya que en poco tiempo dos sicarios de la organización a
quienes deberán entregarle el dinero exigido pasarán por su casa u oficina,
incluso le hacen saber las características de los supuestos sicarios, el color
y placas de la motocicleta. Obviamente, todo es falso, es simplemente para
intimidar a las víctimas y generar más credibilidad.
Por último, llaman a las víctimas y les dicen
que los sicarios no pueden pasar porque hay muchos controles policiales, que se
dirijan a una empresa de giros nacionales y consignen la suma de dinero exigido, dándoles los datos de la
persona que cobrara el respectivo giro.
En la identificación de las víctimas, se ha
determinado que por lo general, obtienen la información en los directorios
telefónicos, tarjetas de presentación, redes sociales ó como se viene
presentando últimamente, luego de realizar una llamada a la empresa donde
trabajan haciéndose pasar como funcionarios de una empresa del Estado, con el
fin de conseguir toda la información necesaria y utilizarla posteriormente en
la extorsión.
Ante estos hechos, la Policía Metropolitana
de Cúcuta, reitera su invitación a la comunidad para que de manera inmediata informe
al Grupo Gaula llamando a la línea directa antiextorsión 165, con el fin de
lograr determinar su origen y objetivo y, en determinado caso capturar a los
responsables.




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