Fin de semana,
momento propicio para ver el management de una forma menos acartonada tal como
lo evidencia la actual literatura sobre el tema que busca ser asimilada por la
comunidad.
Un hombre se va a bañar
cuando su esposa está terminando de hacerlo. Suena el timbre. La esposa se
envuelve en una toalla, abre la puerta y se encuentra con el vecino. Antes de
que ella pronuncie una palabra el vecino le dice: Le doy $100.000 si deja caer
la toalla. Ella piensa, se decide, deja caer la toalla y queda desnuda, después
el vecino saca $100.000, se los entrega y se va. Aún confundida, cierra la
puerta, se envuelve otra vez en la toalla y regresa al baño donde el marido le
pregunta quién había tocado el timbre. El vecino de al lado, dice ella. Y el
marido le pregunta: ¿Te devolvió $100.000 que le presté? Moraleja: Compartir la
información con los asociados evitará situaciones indeseables.
Un joven le compró
un burro a un campesino por $100.000. El lugareño acordó entregarle el animal
al otro día, pero al día siguiente le dijo: Lo siento, pero tengo malas
noticias. El burro murió. Bueno, entonces, devuélvame mi dinero. No puedo, lo
he gastado ya. Bien, da igual, entrégueme el burro. Y ¿para qué? ¿qué va a hacer
con él?. Lo voy a rifar. ¡Estás loco! ¿Cómo vas a rifar un burro muerto?. Es
que no voy a decir que está muerto. Un mes después se volvieron a encontrar.
¿Qué pasó con el burro?. Lo rifé. Vendí 500 boletas a $200 y gané $99.800. ¡¿Y
nadie se quejó?! Sólo el ganador, pero a él le devolví sus $200. Moraleja: Los
problemas siempre son oportunidades disfrazadas.
Un reo, condenado a
cadena perpetua, se fuga de prisión. Al huir entra en la casa de una joven
pareja. El reo ata al hombre en una silla y a la mujer a la cama. A
continuación, se acerca al cuello de la mujer y sale de la habitación.
Arrastrando la silla, el hombre se acerca a su mujer y le dice: Amor, este
hombre no ha visto una mujer en años. Lo vi besando tu cuello y quiero pedirte
que hagas lo que te pida. Si quiere tener sexo no lo rechaces y finge que te
gusta. Sé fuerte, mi vida; yo te amo. La esposa le dice: Querido, estoy
complacida de que pienses así. Efectivamente, ese hombre no ha visto en muchos
años una mujer, pero no estaba besando mi cuello. Estaba diciéndome al oído que
tú le gustas y me quería saber si guardábamos la vaselina en el baño. ¡Sé
fuerte, mi vida! ¡¡Yo también te amo!!. Moraleja: La información oportuna y
exacta es fundamental para sortear ingratas sorpresas.
Un muchacho entra
en una farmacia y dice al farmacéutico: Señor, deme un preservativo. Mi novia
me ha invitado a cenar y está que se derrite por mí, así que esta noche
pretendo hacerla mía. El boticario le despacha el preservativo y cuando el
joven va a salir, vuelve y dice: Será mejor que me dé otros dos porque la
hermana es un bombón y la madre de mi chica cuando no está mi novia ni la
hermana, me hace unas insinuaciones. Llega la hora de la cena y el muchacho
tiene a un lado a su novia, a la hermana y enfrente a la mamá de ambas. En ese
instante llega el padre. El muchacho baja la cabeza y empieza a rezar: Señor,
te damos gracias por los alimentos y perdónanos si en algo te hemos ofendido. A
los diez minutos de rezos y oraciones la novia le dice: No sabía que fueras tan
religioso. ¡Ni yo que tu padre era el farmacéutico! Moraleja: No comente los
planes los estratégicos a desconocidos porque puede fallar en sus objetivos.





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