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viernes, 6 de febrero de 2026

Maíz y fríjol, los más afectados por las lluvias en el país

Ante las recientes lluvias presentadas en el país y las afectaciones a los cultivos, la Federación Nacional de Cereales, Leguminosas y Soya – Fenalce hace un llamado urgente (SOS) al Gobierno Nacional a atender las emergencias presentadas que afectan a la población colombiana en general y, más específicamente a brindarle apoyo a los gremios para atender las necesidades de los productores que hoy enfrentan una situación crítica y requieren del respaldo decidido del Estado para seguir aportando al abastecimiento alimentario y al desarrollo rural del país.

El llamado urgente, de parte de Fenalce, va enfocado específicamente para los productores de fríjol y maíz afectados por el frente frío atípico, en plena temporada seca, que ha provocado graves afectaciones en sus cultivos.

Durante las últimas semanas, este evento climático ha generado lluvias intensas, persistentes y fuera de los patrones normales, afectando de manera directa zonas estratégicas de la producción agrícola. En el caso particular de los cultivos de fríjol y maíz, las precipitaciones coincidieron con etapas críticas como la madurez fisiológica y la cosecha, ocasionando en numerosos casos la pérdida total de los cultivos, y en otros, un deterioro significativo de la calidad del grano, el cual no cumple con los estándares de comercialización, ni tiene aceptación en el mercado.

“Desde Fenalce, teniendo en cuenta los nueve granos que representamos, hemos podido evidenciar que, en la presente temporada de lluvias, los cultivos más afectados han sido el maíz y el fríjol, especialmente aquellos que se encuentran en etapas de cosecha o secamiento de grano en campo. En el caso del fríjol, se reportan afectaciones tanto en volumen como en calidad, mientras que en el maíz los principales impactos se relacionan con retrasos en la cosecha y mayores problemas de humedad del grano”, explica Arnulfo Trujillo, gerente general de Fenalce.

Las afectaciones se vienen presentando en varias zonas productoras del país, principalmente en el Caribe y la región Andina. En estas regiones, el exceso de humedad ha condicionado las labores agrícolas, tanto en cosecha como en el cierre de ciclo de los cultivos. Las lluvias han generado dificultades operativas, riesgos de deterioro de la calidad del grano y mayores presiones fitosanitarias asociadas principalmente a temas de hongos.

Desde la federación, consideramos fundamental resaltar que el fríjol y el maíz son cultivos estratégicos para la seguridad y soberanía alimentaria del país. En el caso del maíz, el fortalecimiento de su producción nacional es un pilar para reducir la dependencia externa y avanzar hacia un modelo agroalimentario más justo y sostenible.

“Esta situación pone en peligro la competitividad del sector agrícola y el bienestar de cientos de productores que dependen de sus cosechas y siembras para su sustento. No hay garantías frente a las inclemencias climáticas, poniendo en riesgo la seguridad y la soberanía alimentaria del país. Le pedimos al Gobierno Nacional que se movilice y atienda esta emergencia que también nos afecta a todos como colombianos, al ser consumidores de estos granos, a diario. La comida de Colombia está en riesgo”, afirmó el gerente de Fenalce.

Específicamente, las mayores afectaciones se han reportado en Córdoba y Cundinamarca. En Córdoba, las lluvias intensas, con registros superiores a 200 mm (milímetros) en pocos días, han inundado lotes de fríjol cabecita negra y afectado la calidad del grano, mientras que en Tolima las lluvias persistentes y los días nublados han retrasado las cosechas e incrementado los costos.

En la región Cundiboyacense, especialmente para fríjol Bola Roja y fríjol Cargamanto Rojo, el exceso de humedad ha impedido el ingreso a los lotes y ha deteriorado la presentación del grano.

En el caso del maíz, las lluvias han generado principalmente retrasos en las labores de cosecha, altos contenidos de humedad del grano y dificultades para el ingreso de maquinaria a los lotes. En varias zonas, los lotes se encuentran listos para cosechar, pero las condiciones de altas precipitaciones provocan el aumento de humedad del grano, incrementando el riesgo de pérdidas de calidad y mayores costos de secado.

Desde Fenalce, los ingenieros agrónomos están brindando acompañamiento en campo a los productores de las 15 regionales en las que la federación hace presencia. Sumado a esto, estamos emitiendo alertas tempranas del clima y su efecto en los cultivos, a través de recomendaciones agroclimáticas. Así mismo, en temas de calidad y comercialización, se está ofreciendo soporte a los productores.



Peticiones de Fenalce al Gobierno Nacional

En atención a lo anterior, respetuosamente solicitamos al Gobierno Nacional la adopción urgente de medidas de apoyo y alivio, entre las cuales destacamos:

1.Activación de líneas especiales de crédito a través de FINAGRO, con tasas subsidiadas, periodos de gracia amplio y condiciones preferenciales de acceso (muchos productores se encuentran reportados en las centrales de riesgo), orientadas a:

• Capital de trabajo para la recuperación productiva.

• Créditos de inversión para adecuación de tierras, maquinaria y equipos.

• Refinanciación y normalización de obligaciones crediticias vigentes.

2.Implementación de apoyos económicos directos para los productores más afectados, que permitan compensar las pérdidas y garantizar la continuidad de la actividad agrícola.

3.Articulación con la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgos de Desastre -UNGRD, para el reconocimiento formal de la emergencia productiva agropecuaria y la atención integral en los territorios afectados.

4.Fortalecer la asistencia técnica y acompañamiento productivo, orientado a prácticas de adaptación al cambio climático, manejo de excesos hídricos y reducción de la vulnerabilidad futura de los sistemas productivos. Es importante el desarrollo de materiales de fríjol resistentes a la humedad en épocas de cosecha.

5.Ampliación y fortalecimiento del seguro agropecuario, con mayores subsidios a la prima de cultivos de fríjol y maíz, de manera que se convierta en una herramienta asequible y efectiva de gestión del riesgo climático.



Incidencia en los precios

En cuanto al impacto en precios, hasta el momento no se evidencian incrementos generalizados asociados a las lluvias, dado que la oferta de grano, particularmente de maíz, se mantiene activa en varias regiones.

No obstante, en el caso del fríjol, las afectaciones de calidad y los retrasos en cosecha podrían generar ajustes puntuales en el mercado, especialmente en zonas con menor disponibilidad de grano, dichos impactos se podrán reflejar en el precio las próximas semanas.



Recomendaciones desde el componente técnico – agroclimático

Frente al escenario actual de lluvias persistentes y alta variabilidad climática, se debe actuar de forma preventiva y operativa, para la toma de decisiones en campo. De manera concreta, se pueden estructurar los siguientes tipos de alertas, que permiten anticiparse al riesgo, reducir pérdidas y mejorar la capacidad de respuesta de los productores.

1. Alertas por exceso de lluvias y saturación de suelos

Riesgos asociados: encharcamientos, anegamiento, asfixia radicular, caída de cultivos, dificultades de cosecha y compactación del suelo.

Acciones sugeridas: verificación y limpieza de drenajes, control de escorrentías y restricción de tránsito de maquinaria pesada.

2. Alertas operativas para cosecha

Riesgos asociados: pérdidas de calidad, germinación del grano en mazorca o vaina, aumento de impurezas y costos operativos.

Acciones sugeridas: concentrar cosecha en horas de la mañana, priorizar lotes más avanzados, uso de secado oportuno, programación flexible de labores y considerar cosechas manuales.

3. Alertas fitosanitarias

Riesgos asociados: mayor incidencia de enfermedades fúngicas y bacterianas (pudriciones, manchas foliares, roya, antracnosis), así como aumento de algunas plagas.

Acciones sugeridas: monitoreo frecuente, ajustes en calendarios de control, uso oportuno de medidas preventivas y manejo integrado de plagas y enfermedades.

4. Alertas por riesgo de pérdida de calidad y poscosecha

Riesgos asociados: deterioro del grano, incremento de humedad, contaminación por hongos y micotoxinas.

Acciones sugeridas: secado inmediato, manejo adecuado del almacenamiento y control de humedad en centros de acopio.

5. Alertas agroclimáticas regionales

Riesgos asociados: persistencia o intensificación de lluvias, eventos extremos puntuales.

Acciones sugeridas: planificación anticipada de labores, priorización de zonas y fortalecimiento del seguimiento climático local.

6. Alertas de seguridad para el personal rural

Riesgos asociados: accidentes por suelos inestables, exposición prolongada a humedad o estrés térmico.

Acciones sugeridas: adecuar horarios de trabajo, uso de elementos de protección y restricción de labores en condiciones de riesgo.

Ante desbordamientos de ríos

Suspender inmediatamente labores agrícolas en zonas inundadas o en riesgo.

Priorizar la seguridad de personas y familias rurales.

Retirar maquinaria, insumos y cosechas a zonas altas y seguras.

Mantener comunicación con autoridades locales de gestión del riesgo.

Realizar evaluación rápida de daños una vez bajen los niveles de agua.

Ante deslizamientos y derrumbes

Evitar ingreso de personas y maquinaria a laderas inestables.

Activar evacuación preventiva si se observan grietas o movimientos del terreno.

Reportar de inmediato a autoridades locales.

Restringir siembras en zonas afectadas hasta nueva evaluación técnica.

Identificar zonas de riesgo para implementar coberturas vegetales y manejo de escorrentías en áreas recuperables.

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