Lo prometido es deuda y más
cuando la promesa se hace con el fin de conseguir algo específico. Las deudas
se pagan y en caso de la imposibilidad de pagar, se negocian y se llega a un
acuerdo; eso es honestidad. Honestidad y honradez es la herencia grande que nos
dejaron nuestros padres y abuelos.
A esa rama de la moral que
se llama política no la podemos declarar exenta de honestidad y honradez. Si
eso sucede estamos sepultando la
política que es la forma más acertada, que hasta la presente hemos encontrado,
para gobernar y para que nos gobiernen. Si llegamos a la conclusión de que las
promesas electorales no son para cumplirlas estamos incitando a todo el pueblo
a que no se ocupe de la política, a que se desentienda de los problemas del
estado, que queramos o no son los problemas de todos y cada uno de nosotros. Con la ausencia de la credibilidad
en la política conseguimos la
desaparición de los partidos y la
aparición de los gobiernos totalitarios que
en la mayoría de los casos llegan
al poder porque todo un pueblo, desesperanzado,
decide suicidarse políticamente y subir al poder a alguien que castigue
a quienes han venido incumpliendo, sin importar las consecuencias futuras. Es
deber de todos crear conciencia entre toda nuestra gente que la política no es algo deshonesto, es
algo que enaltece a quienes la ejercen,
es la manera de que todos podamos participar en la solución de nuestros
problemas escogiendo a los más sinceros honestos y capaces para dirigir
nuestros destinos y para forjar el
futuro de las próximas generaciones.
Cuando solicitamos que Cúcuta sea una zona de libre
comercio no estamos pidiendo NADA NUEVO estamos sólo pidiendo que se nos cumpla
con una promesa que se nos hizo y a la cual respondimos con una caudalosa
votación; y al ver que no se nos propone
ninguna alternativa hemos incluso,
manifestado nuestro deseo que
como mínimo a los productos manufacturados en esta región se les declare
exentos de IVA y se liberen de arancel las materias primas que aquí consumimos
en nuestra poca o naciente industria.
Pedir que se arregle la
vía a los puertos de la costa norte y al
interior del país, es simplemente
reclamar que de esos 16 billones de
pesos que fueron destinados para dar solución a los problemas causados por la
ola invernal, se invierta lo que le
corresponde al Norte de Santander que fue uno de los departamentos más damnificados. El capítulo de Gramalote ha causado indignación no solamente en
el Norte de Santander sino en otras
partes del país; ejemplo de eso son las
columnas de Mauricio Vargas en El Tiempo
que casi no pasa lunes sin que haga referencia a estos dos largos años de indolencia y humillación
para con la gente de Gramalote y para con Norte de Santander.
Después de 100 años de
explotación petrolera no hay una carretera que comunique a Cúcuta con el
municipio de Tibú. Gracias al gobierno venezolano que donó un puente se pueden hoy sacar así sea por una
carretera en mal estado, los productos
agrícolas de la región del Catatumbo. Gracias a Venezuela que nos permite el
paso por su territorio podemos tener alguna relación comercial con Arauca, departamento que limita con el nuestro.
La indignación crece y uno
de los agentes que ha alimentado esa indignación, como es el Fondo de
Adaptación, le dice al Presidente,
según, lo informó el propio mandatario, que puede dormir tranquilo. Eso no es lealtad con el Primer Mandatario. Nosotros así pasemos por
impertinentes queremos enviarle el mensaje al Señor Presidente que no somos
oposición sólo estamos poniendo de presente las necesidades que tenemos y el justo descontento que existe en la
región y que empieza a manifestarse desde Arauca; un hecho a lo cual no se le ha prestado toda la atención pero que indiscutiblemente
se va a extender al departamento Norte de Santander ya que los habitantes de la región comprendida entre Saravena y
Pamplona han estado bloqueando la vía como protesta por el mal estado en que ha
estado siempre, pero que últimamente se ha agravado; carretera por la que tantas veces hemos reclamado y que hoy en día
se encuentra en peores condiciones que hace 25 años. La mayor parte de la
producción agrícola, de esa región, se pierde por falta de vías para sacarlos
al mercado, mientras aquí ya empezamos a consumir yuca, aguacates,
naranjas y muchos más productos importados que nos debieran llegar desde
Saravena, Samoré, Toledo, Labateca y otros municipios y parajes del sur del departamento.
Siempre hemos condenado las
acciones de hecho pero en este momento solo
pedimos que no se recurra a la trillada frase de que no actuamos bajo
presión y se llegue a acuerdos, con las comunidades de Arauca y sur del Norte
de Santander; arreglos justos y
verdaderos para evitar que el movimiento
de protesta que se empieza a palpar desde Arauca y el sur del
departamento, tome mayores proporciones.
No es difícil predecir el
éxito de la reunión del señor Ministro de Hacienda con autoridades venezolanas
para combatir el contrabando, solo le recordamos que del 72% de informalidad
que ostentamos en la ciudad, el mayor porcentaje se dedica a eso; y sería muy
bueno que en esa reunión estuvieran tanto el Gobernador del estado Táchira como
el Gobernador del Norte de Santander, no sea que terminemos echando más leña a
la hoguera. Los dos mandatarios conocen mejor la problemática de frontera, que
los catedráticos de Harvard.
Celebramos la unión de
nuestros Parlamentarios, agradecemos su presencia en la reunión de la semana
pasada, y les pedimos actuar con la mayor rapidez porque los hechos agravan la
situación desde Arauca hasta el Cesar en forma acelerada.
FENALCO-RODOLFO MORA MORA,
Presidente Junta Directiva
San José de Cúcuta, 18 de Febrero
de 2013





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