Páginas

martes, 29 de octubre de 2019

Museos y cultura - POR: JOSÉ CONSUEGRA


La semana pasada tuve la oportunidad de conversar en París con las estudiantes de Comercio y Negocios Internacionales de la Universidad Simón Bolívar que cursan la doble titulación con la Université Paris-Est Créteil (UPEC), sobre sus experiencias de vivir y estudiar un año en Europa.

Poder conocer nuevos lugares, vivir otras culturas e interactuar con su gente es, sin duda, una fuente de oportunidades para los estudiantes universitarios; abre su mente, les ofrece una visión mucho más amplia del conocimiento y la cultura, y potencializa sus posibilidades profesionales. 

Coincidieron las jóvenes en definir que esta experiencia ha consolidado su formación académica y su madurez personal. Me hicieron énfasis y resaltaron la diversidad y el buen estado de los museos en París, que permiten conocer la cultura francesa y la del mundo. 

Los museos tuvieron origen en el atesoramiento de objetos valiosos que eran adquiridos o usurpados por élites militares, económicas, políticas o académicas para ostentación de poder, admiración de sus características u objetivos científicos, entre otros. Hoy son espacios al servicio de la sociedad que adquieren, conservan, investigan y exponen el patrimonio cultural e histórico, con fines de educación, estudio y recreo. Además, son medios para la promoción y conservación de las tradiciones de las comunidades locales. 

Por ello, es imprescindible para una ciudad contar con museos en los cuales sus habitantes vivan e interactúen con los bienes y heredad cultural, y sean un medio de transmisión del acervo cultural a las generaciones venideras.

En ese sentido, cuánto nos motiva la construcción del Museo del Carnaval de Barranquilla, que coadyuvará en la salvaguardia de nuestras reconocidas carnestolendas, y nos inquieta el atraso en la terminación de la nueva sede del Museo de Arte Moderno. También nos preocupan el Museo Romántico, que está cerrado, y el Museo del Caribe que ha padecido problemas de sostenibilidad financiera.

Las ciudades son lo que sean sus museos y el resto de escenarios dedicados a cultivar su patrimonio cultural; de ahí que sea clave el compromiso de sus mandatarios con el cuidado del legado histórico y cultural, y la articulación del sector oficial, el privado y la academia en la creación y sostenimiento tanto de los existentes como de los nuevos.

Hoy, la ciudad cuenta solo con 13 museos, entre ellos, tres que construyó y financia la Universidad Simón Bolívar en su sede cultural de La Perla. Con mis estudiantes en pasantía internacional le contabilizamos 206 a París. ¡Vaya diferencia!

Por ello, los nuevos gobernantes locales, Elsa Noguera y Jaime Pumarejo, deben incluir en sus inversiones la apertura y sostenimiento de estos espacios que conservan, investigan y exponen nuestros valores culturales e históricos. 

Saber quiénes somos, conocer nuestra historia y preservar el patrimonio común para educarnos y enseñarlos a nuestros hijos y nietos, o a quienes nos visiten desde otras latitudes, nos permitirá promover una sociedad educada y culta para una Barranquilla pujante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario